miércoles, 28 de julio de 2010

Dentistas...

Maldito el día en que pedí cita para revisión. Que a mi no me dolía nada. Podía incluso masticar un helado. Pues sorprendentemente me dice el dentista que necesito esto, y aquello. Yo me miro en el espejo, me remiro y lo único que hace es empastarme un poco entre diente y diente. Pero claro, con la boca no hay que jugársela así que me consuelo pensando en la profesionalidad del dentista. No creo que me haga algo sin necesidad solo para sacarme los cuartos ¿no?........ (no se consuela quien no quiere).

Bueno hoy toca nueva visita. Ya soy mayorcito y eso de ir al dentista no da tanto miedo pero si es verdad que escuchar ese ffffffffffffffffff lijandote una muela... da respeto. Y ese tubo metido en la boca aspirando la salivilla y el agua. Y encima mi dentista se pone a cantar de vez en cuando al ritmo de la radio. ¿Hay mejor manera de pasar la mañana?

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