
Llega la noche. Llevo todo el día pensando en este momento. Tengo sueño. Quiero dormir. O al menos intentarlo. Apago las luces y al cabo de 2 min. abro los ojos de par en par, como platos...
- joder, parezco un búho. (pienso)
Otra noche de vigilia más se presenta ante mi. Y con esta ya van... he perdido la cuenta. ¿Quién o qué está quitándome el sueño? Pienso y pienso y me doy cuenta de que razones no faltan, sinceramente.
Con la habitación a oscuras se me agudiza el oído. Oigo mi respiración y hasta puedo sentir los latidos de mi corazón. El sonido de un coche demasiado ruidoso a lo lejos... y nada mas.
Hoy incluso la luz roja de la regleta me molesta. Me incorporo para agacharme bajo la mesa y la apago. Vuelvo a la cama y nada ha cambiado. Mi sueño sigue sin aparecer.
Cambio de posición y las sabanas ya empiezan a salirse de su sitio. A medida que pasa el tiempo, me voy sintiendo mas incomodo. Definitivamente, eso no va a ayudar.
Trato de soñar despierto. Imagino como serían las cosas de otro modo.
Y después de un rato divagando, me doy cuenta de que sigo demasiado espabilado.
- ¿Qué hora será?
Es increíble como cambia la percepción del tiempo cuando no puedes dormir. Piensas que pueden ser perfectamente la 01:00 como las 06:00.
Me impaciento. Porque sé que me dormiré cuando queden 30 min. para que suene el despertador.
- ¿Porqué no puedo dormir? ¿Como podría remediarlo? No es cosa de un solo día. ¿Debería cambiar algo en mi rutina? A ver, ¿qué tengo que hacer mañana? Repasemos...
Que ironía, todo el día pensando en que llegue la noche para dormir y cuando llega, me pongo a pensar en que voy a hacer durante el día en vez de dormirme. Pensaré en... tirarme en la cama y dormir. Esto parece un circulo vicioso.
Lo peor de todo no es el cansancio físico de un mal descanso, lo peor es que no dejo de pensar.
Tan solo quiero que mi mente se pare de una puñetera vez, y me deje tranquilo unas horas.

